Aquellos proyectos nunca construidos.

Antoni Sanchis i Florit

 Línea Inca-Lluch-Pollensa

En Mallorca, desde los primeros pasos que se realizaron allá por el año 1852 para estudiar la posibilidad de construir un ferrocarril en Mallorca hasta nuestros días se han dibujado y estudiado diversos proyectos que no llegaron a construirse.

Rescatamos del olvido de los archivos un bello proyecto de ferrocarril de montaña que se denominaba FERRO-CARRIL DEL NORTE  Y RAMAL HACIA LEVANTE que podemos observar en el periódico “El Pollensín” del año 1912, del que mostramos en estas páginas una reproducción muy reducida. En él podemos observar en su portada el plano de una línea de tren que ahora nos resultaría más que curiosa ya que diseñaba una línea férrea desde Inca hasta el Puerto de  Pollensa pasando por los pueblos de Mancor, Selva, Caimari, Santuario de Nuestra Señora de Lluch, Campanet, Pollensa y finalizando en  el Puerto de Pollensa. Por otra parte se establecía otra línea desde Inca hacia Sa Pobla, La Albufera, Alcudia y Puerto de Alcudia.

 Su construcción se encargó a la empresa Sociedad Anónima de Construcciones y Pavimentos Miró Trepat y Cª. El capital social en acciones y obligaciones estaban todas suscritas y se encontraban sólo a la espera de los trámites de subasta para iniciar las obras.

En el proyecto, propiedad de D. Gaspar Gestido y Peña, se había diseñado la construcción de una línea cuyo perfil longitudinal era de cincuenta y siete kilómetros.

 Participaron en la promoción de esta línea de tren los señores Don Agustín de Laserna, que era el Gobernador Civil de Baleares, Don Francisco Pérez Clemente, Gobernador General, Don Ramón Fort, Coronel de Ingenieros, Don Andrés Cifre Munar, Capitán de Infantería, Don Bernardo Calvet, Ingeniero Jefe de Obras Públicas,  Don Antonio Sastre, Ingeniero de Obras Públicas, el Marqués de Tenerife que era el Sr. Don Valeriano Weyler, y Don Vicente Navarro Reverter y Gómis, Diputado a Cortes a quien el periódico El Pollensín señala como  “alma de la inclusión del ferro-carril en el plan de Secundarios.”

 Esta línea de ferrocarril estaría a cargo de la compañía Ferrocarril del Norte de Mallorca que se constituyó como tal en el año 1911, siéndole otorgada la concesión el 7 de septiembre de 1912 a Joan March Ordinas. Las obras se iniciaron con la colocación de la “primera piedra” cercana a lo que sería la estación de Pollensa, pero no pasó de ese simple gesto puesto que después  quedaron paralizados todos los trabajos No fue hasta el año 1917, en que la compañía de ferrocarril intenta nuevamente continuar la construcción de la línea pero reduciendo el diseño inicial que se había previsto en el primer proyecto reduciendo la longitud del trazado con grandes modificaciones, quedando la línea desde Inca hasta Alcudia sin pasar por Pollensa a la que se accedería con la construcción de un nuevo ramal que llegaría hasta el puerto. Pero éstas no serían las únicas y últimas modificaciones, planteando la construcción de una línea de Sa Pobla hasta el Puerto de Alcudia y otra de Sa Pobla hasta el puerto de Pollensa. En Sa Pobla estaría enlazada con la línea de tren hasta Inca inaugurada en 1878 por la Compañía de Ferrocarriles de Mallorca.

 Como vemos, de la idea inicial de construir un ferrocarril que podría atraer el tráfico de mercancías y pasajeros desde el puerto de Pollensa y el puerto de Alcudia hasta Inca enlazándolo con los trenes y líneas de la Compañía de Ferrocarriles de Mallorca no era un mal proyecto, ya que habría potenciado sustancialmente el desarrollo de las diferentes poblaciones por las que transcurriría el ferrocarril. No sabemos que intereses o razones llevaron a la realización de las modificaciones en el trazado inicial ni porqué se desestimó finalmente el proyecto.  Lo cierto es que parte de esa idea en estos últimos años se ha retomado con el proyecto de construcción de un ramal desde Sa Pobla hasta Alcudia.

 Además, enlazar el Santuario de Nuestra Señora de Lluch en ferrocarril nos hubiera proporcionado un bello y espectacular recorrido de montaña supeditado actualmente al tren de Sóller. Un ejemplo en la Península sería el recorrido del tren cremallera a la Vall de Nuria o el tren cremallera de Montserrat. Lástima que este proyecto no se hubiera llevado a cabo.

 La línea de Palma a Sóller pasando por los pueblos de Establiments, Valldemossa, Deiá,

 Fue el primer proyecto de ferrocarril de Palma  a Sóller que se redactó. Su promotor D. Jerónimo Estades había diseñado una línea a la que llamó el”Tren de los turistas”. Esta línea que partiendo desde Palma, pasaba por Son Sardina, Establiments, Esporlas, Valldemossa, Deiá, Llucalcari y Sóller, tenía que ascender un desnivel de 480 metros hasta llegar a Valldemossa, desde allí ir bajando sobre la costa litoral de la tramontana mallorquina en dirección a Deiá Llucalcari hasta Sóller gozando el trayecto de unas vistas de gran belleza. Estades pensaba en un  proyecto de tren turístico más que un tren de transporte pensando que la afluencia de turistas a esta línea compensaría con creces la inversión realizada. El Archiduque Luis Salvador incluso llegó a donar los terrenos de su propiedad por donde tenía que discurrir la vía,. La concesión de esta línea se otorgó en el año 1893, pero el alto coste del proyecto desanimó a los accionistas y no pasó de  los planos del ingeniero Medir.

  De Palma a Felanitx por Llucmajor y Porreras.

 A finales del siglo XIX, Mallorca estaba experimentando la fiebre de construcción de líneas de ferrocarril plasmado en proyectos y estudios que debían satisfacer las necesidades del comercio isleño. La zona  del levante mallorquín no fue ajena a este espíritu innovador. Fue alrededor de 1875 cuando se constituyó la Compañía de los Ferrocarriles del Centro y Sudeste de Mallorca que había conseguido obtener en 1876  la concesión de la construcción de dos líneas de tren un año después de la inauguración de la línea Palma Inca por parte de la Compañía de los Ferrocarriles de Mallorca.

 Querían construir la línea  de Manacor y la línea de Felanitx directas desde Palma pasando por la ciudad de Llucmajor  en dirección a Porreras por lo que dejarían a la recién inaugurada línea Palma a Inca como una línea “marginal” reducida al tráfico de Inca y su área de influencia según nos lo  indica Nicolau Cañellas Serrano en su libro El Ferrocarril a Mallorca, una via per al progrés.  Esta competencia entre estas dos compañías de tren unida a la nueva Ley General de Ferrocarriles propicia que la Compañía de los Ferrocarriles de Mallorca se decida para construir y buscar ayudas para la línea de Felanitx realizando el proyecto el conocido Eusebio Estada que diseñó una línea Palma a Felanitx que pasaba por Llucmajor y Porreras así como un ramal al puerto de Palma pero todos estos esfuerzos caen en saco roto ya que el Estado no consideraba a los ferrocarriles mallorquines   de interés general  y por tanto no le ofrecieron el apoyo necesario para la construcción de las líneas.

 Proyecto de ferrocarril de Felanitx a Porto Colom (1887)

 En Felanitx parece ser que llegó a constituirse una empresa de ferrocarril denominada Compañía del Ferrocarril a Porto Colom y Felanitx, ésta quería construir una línea férrea que enlazara Felanitx con su puerto de forma que pudiera dar una mejor salida las mercancías y productos elaborados en la comarca.

 Proyecto de línea de ferrocarril de Palma al puerto de Palma.(1904)

 En 1904 se diseñó un trazado de ferrocarril que partiendo desde la estación de Palma de la Compañía de Ferrocarriles de Mallorca enlazaría ésta con el puerto. El trazado discurriría por las actuales avenidas de Palma  hasta aproximadamente la puerta de San Antonio en donde la línea describiría una amplia curva por el actual barrio palmesano de “Foners” hasta el solar de GESA en donde se localizaba la antigua fábrica de gas, punto en el cual la línea transcurriría paralela a la costa bordeando las murallas hasta llegar al puerto.

 Fuentes consultadas:

Periódico independiente quincenal “El Pollensín”, 17 de febrero de 1912.

El Ferrocarril a Mallorca. La via del progrés. Nicolau Cañellas Serrano.

Prodigioso Tren de Sóller. Manuel Maristany-Josep Miquel